Durante 2013 se lanzaron al mercado una gran cantidad de dispositivos que traían una gran cantidad de novedades, entre la séptima y la octava generación de consolas vimos cómo una gran cantidad de compañías trataron acercarse a un mercado que permitiese a los usuarios llevar sus juegos favoritos a cualquier parte, los sistemas portátiles. Y durante esta época NVIDIA intentó hacer algo similar, pero su consola portátil no triunfó por bastantes motivos.
Las consolas portátiles llevan existiendo desde hace mucho tiempo, el problema está en que con la llegada de los nuevos títulos que utilizan motores gráficos hiper realistas, muchas compañías han intentado crear un ordenador portátil que resulte cómo de utilizar para gaming, este es el diseño que adoptan consolas como la Steam Deck o la ASUS ROG Ally. Pero aun así no son tan portables como lo eran la PSP o la Nintendo DS, dos consolas que podías llevar en un bolsillo y comenzar a jugar en cualquier momento. Estos diseños triunfaron por este mismo motivo, pero NVIDIA quiso intentar hacer algo distinto para tratar de atraer a otro tipo de público… pero les salió bastante mal.
Esta variante del NVIDIA Shield no logró cautivar a los jugadores
Actualmente hay muchos dispositivos centrados en permitir al usuario jugar en la nube o utilizar la típica función «mirror» que permite controlar un sistema de mayor potencia desde otro que tiene una comodidad más grande a la hora de utilizarlo. Uno de los grandes ejemplos lo encontramos en los teléfonos móviles, estos pueden hacer uso de varias aplicaciones para poder jugar a títulos que en ningún momento podrían funcionar con su hardware. Pero ahora ya hemos prácticamente asentado que el gaming en móvil y en la nube es posible, aunque esto es algo que NVIDIA lleva intentando hacer desde hace mucho tiempo, pero tan solo han logrado adaptarlo mediante GeForce NOW.
Y es que NVIDIA Shield es un tipo de sistema que tiene una función similar a otros modelos como Steam Link, un dispositivo que se conecta un ordenador con una pantalla u otro dispositivo para poder jugar desde este. En pleno 2013 con el auge del gaming en PC a la compañía le pareció buena idea crear un mando que aprovechase esta tecnología de forma nativa, permitiendo jugar a títulos de PC mediante streaming directamente con el periférico, ya que este incluía una pantalla de 5 pulgadas y un SO Android. Obviamente el éxito que tuvo fue nulo, en una época dominada por las consolas un dispositivo que no solo resultaba caro comprarlo, sino que además pedía un ordenador conectado para poder jugar no tenía sentido.
Incluso a día de hoy otras compañías que tratan de aplicar este sistema han recibido bastantes críticas, en el caso de Sony podemos verlo con el PlayStation Portal que tiene literalmente la misma función del NVIDIA Shield Portable en su época pero adaptado a una PS5. Aunque también es cierto que no se le puede considerar un fracaso absoluto, al final es un diseño que ahora podemos encontrar en los mandos para jugar en dispositivos móviles, pero obviamente la compañía abandonó la idea por no ser rentable para centrarse en cosas que la gente realmente iba a utilizar.





About the author